La importancia de que Jill Biden haya vestido con un Oscar de la Renta y Kamala Harris un traje blanco de Carolina Herrera

Es lógico que la primera dama y la vicepresidenta de Estados Unidos escojan con cuidado unos estilismos que van a mirarse con lupa en todo el mundo. Mucho más en el primer acto público de dos mujeres que ya han pasado a la Historia: Jill Biden por ser la primera dama (después de haber sido la segunda) decidida a seguir siendo profesora como lleva haciendo en los últimos 40 años; y Kamala Harris por ser la primera vicepresidenta de Estados Unidos, la mujer negra, hija de jamaicano y madre india, que llega al cargo de la mano de quien un día fue su rival electoral.

Los looks que han escogido ambas han estado a la altura de las circunstancias.

Jill Biden ha optado por un vestido floral asimétrico de manga corta de Oscar de la Renta combinado con tacones coral y las joyas mínimas. El traje midi de crepé de mezcla de lana con flores bordadas y drapeado pertenece a la colección Resort 2020 de la firma del diseñador fallecido en 2014. Es decir, que tras él están Fernando García y Laura Kim, los directores creativos de la marca desde 2016 y ambos inmigrantes (además de pareja no solo en el mundo de la moda sino en la realidad). Kim es coreana criada en Canadá. García es dominicano hijo de asturianos que se fueron a hacer las américas y prosperaron. Fernando García se considera, de hecho, mitad dominicano y mitad español y llegó incluso a ponerle el nombre de su madre, Monse, (le quitó la ‘t’ para que la pronunciación resultara más fácil) a la firma que creó junto a Kim en un tiempo en el que ambos estuvieron fuera de la firma que ahora ha lucido la nueva primera dama de Estados Unidos.

Con este Oscar de la Renta, Jill Biden, rinde homenaje a otras primeras damas que escogieron a la firma antes que ella. Fue Jackie Kennedy quien inauguró la tradición de que el diseñador dominicano vistiera a las primeras damas de Estados Unidos cuando para un viaje a la India en 1962 escogió un vestido de color melocotón con un lazo en la cintura. Nancy Reagan escogió un bonito conjunto de encaje para la cena del presidente de 1988, Hillary Clinton lo vistió para el segundo baile inaugural de su marido y Michelle Obama optó por un vestido azul y negro de la firma en uno de sus últimos actos como primera dama en 2016.

El estilismo de Kama Harris también es reseñable. Ella ha optado por un traje de pantalón y chaqueta con blusa con lazo de la diseñadora venezolana Carolina Herrera. Se ha visto en su elección un homenaje a las mujeres sufragista de principios de siglo XX que vistieron de blanco en las muchas manifestaciones en las que reivindicaron su derecho al voto; a las que marcharon en Washington en 1987 apoyando la Enmienda por la Igualdad de Derechos.

El enero del año pasado, Alexandria Ocasio-Cortez – nacida en el Bronx, de padres latinos y 30 años-, prestó juramento como diputada del Congreso vestida de blanco. En 2016, Hillary Clinton recurrió a este color cuando se aceptó ser la primera candidata presidencial, como en 1984 hizo Geraldine Ferraro, la primera mujer en postularse para vicepresidenta. En 2017, mientras Trump pronunciaba su primer discurso ante las dos cámaras del Congreso el Grupo de Trabajo de Mujeres Demócratas, cerca de 80, se visitó de blanco para protestar contra el machismo del que ha sido presidente en los últimos cuatro años. Su color ha sido el rojo.

vanityfair

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *