¿Cómo el diseño “biofílico” puede crear un mejor espacio de trabajo en casa?

Cuando la pandemia cerró con candado las fronteras internacionales a principios de este año, muchos trabajadores empezaron a laborar desde casa y se recurrió a las plantas al interior para darle a los departamentos una sensación de serenidad que a menudo encuentras en un viaje a la naturaleza.

Si vas a pasar meses en un espacio reducido y en confinamiento entonces tiene que ser un santuario donde puedas ser productivo, tomar un descanso y encontrar la paz.

Ventas de plantas se dispararon

Las ventas de plantas de interior se dispararon entre los millennials incluso antes de la pandemia, con un aumento de casi el 50% en las ventas entre 2017 y 2019, según la Asociación Nacional de Jardinería de Estados Unidos.

Ahora, es una herramienta necesaria para fomentar las condiciones óptimas para trabajar desde casa.

Los expertos dicen que este deseo de llenar los ambientes interiores con objetos del exterior se relaciona con el creciente movimiento hacia el “diseño biofílico”, que es un concepto utilizado para aumentar el bienestar mediante la exposición directa e indirecta a la naturaleza. El diseño biofílico fue una tendencia importante en las oficinas en los años previos a 2020, cuando Amazon introdujo invernaderos esféricos en su sede de Seattle; Microsoft debutó con salas de conferencias en la casa del árbol en las cercanías de Redmond.

Debido a Covid-19, la mayoría de estas oficinas ahora están cerradas, al igual que muchas en todo el mundo, pero eso no ha impedido que los trabajadores remotos lleven el concepto a casa.

Gracias a la pandemia, millones de personas ahora tienen la oportunidad de crear un ambiente de trabajo pensando en su propio bienestar. Un creciente cuerpo de evidencia muestra que incorporar la naturaleza puede ayudar con cosas como disminuir el estrés y aumentar la productividad, la creatividad y la capacidad de atención.

Sin embargo, para obtener los mejores resultados, las plantas de interior de moda son simplemente el primer paso en un enfoque multisensorial más holístico.

Jugando con la luz y el color

El psicoanalista alemán Erich Fromm acuñó por primera vez el término “biofilia” en la década de 1960 para describir nuestra tendencia instintiva a buscar conexiones con la naturaleza. El término “diseño biofílico” no ganó prominencia hasta principios de la década de 2000 como una forma de fomentar intencionalmente las conexiones entre la naturaleza humana y los entornos fabricados, según la académica de Perth Jana Söderlund, autora de The Emergence of Biophilic Design.

“Se trata de incorporar la naturaleza en todas sus formas, incluidos patrones, materiales, formas, espacios, olores, imágenes y sonidos, en el diseño urbano en diferentes escalas”, explica. “Mucho de esto es de sentido común porque estamos innata y evolutivamente programados para responder a la naturaleza. A veces, solo necesitamos un recordatorio”.

oinkoink

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