Rafael regresa a la cima del ranking. Sin discusión es el mejor tenista sobre polvo de ladrillo y si alguno lo dudaba le habrá quedado en claro que es imbatible.Tras la abrupta caída de Federer en el Miami Open, Rafa Nadal recupera el liderato del ranking de la ATP

Recuento

Nadie duda que sea el mejor tenista sobre polvo de ladrillo. Y si alguno lo dudaba, hoy, tras el 3-0 (6-1, 6-1 y 6-2) sobre Juan Mónaco en el primer punto de la final entre Argentina y España, le habrá quedado en claro que Rafael Nadal es imbatible –al menos por ahora- en esta superficie. En La Cartuja de Sevilla, el número 2 del mundo le dio a su equipo y a su compañero David Ferrer la tranquilidad de jugar el segundo punto con el primero ya asegurado.

Había sensaciones extrañas adentro de la cancha. Con la Copa Davis de por medio, Mónaco, en el mejor momento de su carrera, se enfrentaba a Nadal, un gran amigo que le dio el circuito y al que se dio el gusto de convertir en un fiel hincha de Estudiantes. Aunque había ilusión por una victoria, lo cierto es que el objetivo más claro del equipo argentino era cansar a Nadal. Y si bien en el inicio se logró un juego desgastante para el español, él mismo sacó a relucir su chapa de candidato y el logro de sólo haber perdido cuatro sets de Copa Davis jugando en esta superficie. A ese pergamino se le agregaban otros: llegar invicto con 16 triunfos en casa y que, con él como singlista, España nunca perdió las 12 series en las que Rafa estuvo presente.

Igualmente, era una buena oportunidad para Mónaco de dar el gran salto de calidad que muchos esperan, aunque enfrente estuviera nada menos que el mejor sobre esta superficie. Así, llegando de punto y en el mejor momento de su carrera, Mónaco era el que menos presión tenía a la hora de entrar a la cancha. Había hecho una gran preparación, estaba motivado y tenía todo por ganar.

Pero Nadal es Nadal y en el tercer game del set inicial ya consiguió el primer quiebre del partido para llegar al descanso 2-1 arriba. Si bien no fue fácil, Mónaco mostró carácter pero apenas pudo inquietarlo con algunos tiros bien cruzados para que el español no pueda ejecutar con comodidad su drive, más alguna complicación jugándole cruzado con top al revés. Sin embargo, tras un largo primer game (duró 8 minutos con tres chances de quiebre), un 40-0 para igualarlo y un 40-15 para pasar al frente en el partido fue Rafa el que mejor trabajo hizo en el inicio.

Ganarle a un jugador de su estirpe en polvo de ladrillo, con el correr de los minutos, se convirtió en una misión imposible. Nadal no sólo confirmó el quiebre con contundencia, sino que volvió a quebrar para ponerse 4-1. No bastaron los intentos del tandilense de ponerlo incómodo al jugarle al revés. Jugar a la defensiva contra el número 2 del mundo y poder conseguir un punto es complicadísimo, sino improbable. Aún así, Mónaco no se dio por vencido y le robó dos puntos al español para ponerse 30-0 con el local al servicio. Pero entonces apareció esa zurda mágica para salir de esa situación molesta, estirar la ventaja a 5-1 y volver a quebrar al argentino para cerrar 6-1 un primer set en poco más de 45 minutos de juego.

Pocas veces pudo Mónaco ceñirse al plan original de un buen primer saque seguido de un ataque preciso y rápido. Pero cuando lo hizo consiguió quedarse con puntos importantes. Ocurrió, por ejemplo, en el 1-1 del segundo set, cuando su servicio pareció tambalear. Pero ese primer saque no siempre funcionó y así fue como en la primera parte del partido, el tandilense consiguió más puntos con su segundo servicio. La historia del primer set volvió a repetirse: Nadal consiguió un rápido quiebre ante un Pico errático para adelantarse (3-1) en el marcador. En su perfección casi absoluta, el 2 del ranking ATP catapultó las ilusiones del argentino de darlo vuelta con otros dos quiebres y, nuevamente, un 6-1.

Mónaco pareció despertarse de la pesadilla en el arranque del tercero. Es que mostró un mejor juego, aprovechando a un Nadal que parecía no estar, por unos minutos, metido en el partido. Así ganó el primer game con su saque, estiró la definición del siguiente, en el que Rafa recién pudo asegurar el 1-1 en su tercera oportunidad, y evitó el quiebre que se había dado en los dos anteriores sets para volver a sumar con su servicio y quedar 2-1 arriba. Pero no pudo ir más allá: atacó en todos los frentes de Nadal y éste respondió de gran manera en todos. El premio lo tuvo el español con el break point en el quinto game y un punto inolvidable con los dos jugando en la red que terminó en quiebre para Rafa y heridas en las rodillas y un dolor intenso en la muñeca izquierda de Pico.

Con su servicio, el ex número 1 del mundo confirmó el quiebre para irse arriba 4-2 y volvió a quedarse con el saque del hombre de Tandil, que sólo se limitó a gritar, impotente por no poder cerrar ese game. Desde la línea de fondo, Rafa no falló y cerró 6-2 el set definitivo. Mónaco luchó hasta el final, nadie puede negarle eso. Pero ante un Nadal perfecto pocas cosas se pueden hacer. Cuando conseguir un punto cuesta el triple de lo que demanda ante un rival cualquiera muchos pueden desanimarse pero él batalló siempre y mostró todas las variantes que encontró para doblegar a un singlista brillante, el mejor, sin dudas, sobre esta superficie. Argentina no pudo conseguir el milagro, ni siquiera el de quedarse con un set. El partido y el primer punto de la serie ya son propiedad de España.

Top 10

1.- Rafa Nadal – 8,770 puntos

2.- Roger Federer – 8,760 puntos

3.- Maric Cilic – 4,985 puntos

4.- Alexander Zverev – 4,925 puntos

5.- Grigor Dimitrov – 4,635 puntos

6.- Juan Martín del Potro – 4,470 puntos

7.- Dominic Thiem – 3,665 puntos

8.- Kevin Anderson – 3,390 puntos

9.- John Isner – 3,125 puntos

10.- David Goffin – 3,110 puntos

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