Omar al Bashir, hasta hoy hombre fuerte de Sudán, ganó elecciones consecutivas en 2010 y 2015 pese a una orden de arresto internacional, que lo acusó de crímenes de guerra por la actuación del Ejército en el conflicto de Darfur, una más de las guerras que marcó su trayectoria desde que accedió al poder tras un golpe de Estado en 1989.

Nacido en 1944 en el seno de una familia de agricultores en el norte de Sudán, que entonces formaba parte del Reino de Egipto, es miembro de Al-Bedairyya Al-Dahmashyya, una tribu beduina.

Ingresó en el Ejército muy joven y estudió en la academia militar de El Cairo, donde se formó como paracaidista, participó junto al Ejército egipcio en la guerra del Yom Kippur (1973) y a su regreso a Sudán combatió contra los rebeldes del sur.

Ascendido a general, encabezó en 1989 un golpe de Estado que derrocó al gobierno democrático del primer ministro Sadiq al-Mahdi, tras lo cual disolvió el Parlamento, prohibió los partidos políticos y estableció una férrea censura de prensa, asumiendo los poderes Ejecutivo, Legislativo y el alto mando de las Fuerzas Armadas.

En 1996 celebró un plebiscito que lo eligió como Jefe de Estado con todos los poderes que gozaba hasta ese momento.

Cuando llegó al poder, Sudán estaba inmerso en una guerra con los separatistas sursudaneses que no acabó hasta el acuerdo de paz de 2005, que posteriormente se tradujo en la secesión de Sudán del Sur, pero comenzaba otro violento conflicto en la región de Darfur por el que el Tribunal Penal Internacional (TPI) lo acusó de crímenes de guerra y contra la Humanidad.

En julio de 2008, el fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, lo acusó de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes en Darfur.

Si bien la corte resolvió una orden de arresto para Al Bashir el 4 de marzo de 2009 por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, determinó que no había suficiente evidencia para procesarlo por genocidio

Entre los cargos que pesan sobre él se cuentan el asesinato de miembros de las etnias Fur, Masalit y Zaghawa, exterminio, transferencia forzosa, violación, tortura y pillaje de pueblos o aldeas entre otros, informó el servicio público británico de radio y televisión, BBC.

Desde diciembre de 2018, su régimen se ha enfrentado al mayor movimiento de protesta en la historia reciente del país.

Al Bashir declaró el estado de emergencia durante un año en febrero de 2019, reorganizó su gabinete y reemplazó a todos los gobernadores estatales con miembros del Ejército y las fuerzas de seguridad.

Hoy el jefe del Estado Mayor de Sudán, Kamal Abdel Maaruf, anunció que las Fuerzas Armadas han depuesto y arrestado a Al Bashir y que el Ejército asume el poder por dos años.

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