El Obispo amish, Ethan Rosencranz, padre de Miela, finalmente ganó las elecciones a gobernador del estado de Ohio en la contienda electoral de 2028. Miela, única hija del nuevo gobernador del estado, había abandonado a su familia con sus cinco hijos, para seguir a su marido Daniel Luce, repudiado por la comunidad Amish, por no estar de acuerdo con ciertos procedimientos “persuasivos”, del comando de campaña del señor Rosenkranz.
Ya instalados en una cabaña en la propiedad de su hermano Jim Luce y su esposa, Josefina Cantanrana, la familia Luce-Rosenkranz era feliz. Los cinco niños de la pareja eran felices corriendo en medio de los campos de sembrados de maíz. Los tres mayores, asistían a un colegio laico en Newark, mientras los dos más pequeños aún pululaban alrededor de las faldas maternas mientras ella realizaba trabajos del hogar, como lavar y zurcir la ropa, preparar la comida, etc. Miela cargaba con la inercia de haber crecido en un hogar amish y asumía contenta esos roles, que tradicionalmente le eran asignados a la mujer, en la vida cotidiana amish.
Su padre, estaba muy resentido por su huida y había ordenado vigilar de cerca sus actividades en la granja de los Luce-Cantarrana.
Esa vigilancia ya había sido percibida por Daniel y Miela, obligando a éstos a solicitar de las autoridades judiciales de Newark, una orden de alejamiento para el señor Rosenkranz pero su poderío político en el estado, había logrado neutralizar cualquier acción judicial de su hija Miela en su contra.
En una oportunidad, estando toda la familia cenando en la cabaña istalada en predios de la granja de Jim y Josefina, lograron sorprender a tres personas que vigilaban todos sus pasos.
Esto provocó la ira de Daniel y salió a perseguir a los espías con una escopeta, logrando herir gravemente a uno de ellos. Ese incidente elevó sensiblemente las tensiones entre el obispo Rosenkranz y la familia del esposo de su hija Miela, que ahora eran repudiados como si fueran “Engeländers”, que era como los amish llamabán despectivamente a los americanos blancos de habla inglesa.
Gracias a la influencia militar de Coronel Jim Luce, habían logrado obtener una patrulla de vigilancia de cuatro soldados de la policía militar, pero todos sabían, que tarde o temprano, tampoco esto sería suficiente para mantener a raya el resentimiento del obispo Rosenkranz hacia los hermanos Luce.
Mientras tanto, El coronel Jim Luce, iba y venía hacia y desde la base norteamericana en Colombia para ejercer su función de enlace del gobierno norteamericano con el proyecto Tláloc, que en la próxima semana, realizaría las pruebas dos y tres del complejo satelital de los Emiratos Árabes Unidos.
La noche antes de la partida, Josefina le había pedido a su esposo Jim, que le recordara a su querido hijo Gabriel, que lo esperaba en Newark, apenas se socupara de sus compromisos e Colombia, para que conociera a su hermanita.

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