Rostros y sonrisas a granel, señalaron las rutas para el sortilegio de una fecha clásica en el calendario de la meritoria institución que es Fundación Wairén, nacida bajo el influjo de la generosidad de almas caritativas, y fundada por ese mecenas que es Carlos Olivieri, y que alivia los grandes sufrimientos de numerosas familias necesitadas de Venezuela. Como todos los años, ha tenido lugar la entrega de juguetes, útiles escolares, y ropa que Wairén destina a centenares de niños venezolanos, agobiados por la orfandad, que en el marco de una tarde de juegos, después de un suculento almuerzo, disfrutaron de un sano esparcimiento, atendidos a cuerpo de Rey por los coordinadores de Wairén encabezados por Carlos Olivieri, su presidente e Indira Ramírez Pinto, valiosa cifra del voluntariado de la meritoria fundación.

Se asoman ahora al portal de los sueños, los pequeños que reciben su ayuda, aupados por el cariño de sus madres, muchas de las cuales, carentes de recursos anhelan una Navidad feliz para sus hijos. Nada de sus sufrimientos les es ajeno a los directivos de la Fundación Wairen, y es por ello que en su campaña anual involucran a todos los seres de la tierra, para que los apoyen y les brinden su solidaridad, que casi siempre es muy poca, para poder aliviar tantas penurias.

La jornada de este sábado, en víspera de la Navidad fue una primera victoria para que ningún niño se quede sin un juguete para compensar la orfandad en que viven. Fotos: Jahe R.

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