Si estás intentando adelgazar o mantener el peso perdido, una dieta reducida en hidratos puede ser de mucha ayuda, sin caer en el extremo de eliminar este nutriente de la dieta. Para lograrlo aun en las fiestas de fin de año dejamos recetas navideñas bajas en hidratos que pueden ser de utilidad. Usando como fuentes de hidratos frutas y verduras, y escogiendo especialmente ejemplares con más proteínas podemos lograr recetas muy equilibradas para esta Navidad como las que mostramos a continuación:

Apenas pruebo la carne roja y eso que en norte tenemos muy buena carne, pero nunca me ha llamado nada la atención, sobre todo porque estropear un chuletón o un solomillo porque soy incapaz de comerlo al punto, no tiene sentido. Por este motivo la carne blanca es mi aliada y el conejo forma parte de las carnes nagras que me encantan. Esta receta de conejo asado con setas variadas, resulta muy rica, y además sanísima.

Esta guarnición de setas variadas, ahora que empieza la temporada, es válida para tomar con cualquier otra carne, por supuesto, y con pollo asado, también queda muy bien. Si terminamos con unas patatas fritas y una ensalada, nos montamos un plato redondo para comer.

500 g de conejo troceado

300 g de setas variadas

1/2 cebolla

1 diente de ajo

2 lonchas de bacon ahumado

1 vaso de vino blanco

aceite de oliva virgen extra

sal

pimienta negra.

Calentamos el horno a 180º con calor arriba abajo sin aire, o bien si preferís hacer las carnes con turbo y grill, a vuestra elección. Normalmente yo esto lo hago en los últimos minutos de cocción para que la carne se dore. Troceamos el conejo en piezas regulares y no muy pequeñas, lo embadurnamos ligeramente en aceite y salpimentamos. Colocamos en una bandeja apta para horno, regamos con el vino y horneamos hasta que la carne esté al punto que nos gusta.

El tiempo depende un poco del tamaño de las piezas y del horno, pero contad más o menos con unos 40 ó 50 minutos. Mientras hacemos las setas. En una sartén calentamos aceite de oliva. Rehogamos la cebolla y cuando esté ligeramente dorada, el ajo. Agregamos el bacon en trozos y salteamos el conjunto. Por último echamos las setas, y a fuego fuerte, dejamos que se hagan durante unos minutos. Retiramos y reservamos. Para completar el plato podemos reducir el jugo que ha soltado el asado y unirlo a las setas. Servimos el conejo con la guarnición bien caliente.

Este conejo asado con setas variadas es un segundo plato fenomenal, muy sano y con muy poca grasa si prescindimos de tomar la salsa. Si lo acompañamos de una buena ensalada cumple perfectamente las funciones de plato único para una comida.

1.5 Kg Redondo de ternera

1 Cebolla grande 1

6 Dientes de ajo

2 Laurel, Tomillo seco

Aceite de oliva virgen extra

Sal, Pimienta negra molida

Vino blanco

Esta receta tradicional de redondo de ternera asado es una de las que más nos gustan y suele ser nuestra comida de los sábados, porque además de estar deliciosa su preparación es muy sencilla y si marinamos la carne el día anterior sólo nos quedará meterla en el horno.

Lo que no consigo dominar es el procedimiento de bridar la carne, por eso o bien uso una malla o pido que me la preparen en la carnicería, da gusto ver lo rápido que manejan el cordel y lo perfecto que les queda. De este modo conseguiremos que los jugos no se pierdan y el interior de la pieza nos quede más meloso.

Cualquier guarnición luce al lado de esta receta tradicional de redondo de ternera asado, pero a nosotros nos gusta mucho acompañarlo de patatas cortadas muy finitas y fritas junto con un pimiento verde troceado. Una ensalada de lechugas variadas es también otra opción estupenda.

Lo más práctico es que pidamos en la carnicería que nos preparen la carne, quitando la grasa de la superficie y atándola con cordel, si no podemos hacerlo nosotros en casa. Para que coja más sabor suelo marinarla la noche antes y la dejo reposar en la nevera hasta el día después.

En primer lugar, pelamos la cebolla y la cortamos en gajos grandes, después la colocamos en una bandeja que pueda ir al horno. Sobre ella colocamos la carne de ternera previamente salpimentada. Regamos el redondo con un buen chorro de aceite de oliva y otro de vino blanco, también generoso. Espolvoreamos con el tomillo por ambos lados.

Partimos los ajos y los añadimos a la bandeja, junto al laurel. Por último, ponemos un poco de agua para que se forme salsa durante la cocción. Metemos la bandeja en el horno precalentado a 180ºC y dejamos que se vaya haciendo por ambos lados una hora, aproximadamente. Cuando la carne esté hecha pero jugosa la sacamos de la bandeja y colocamos esta al fuego, para que reduzca el contenido.

Podemos añadir un poco más de vino y agua si queremos que salga más salsa o que esta no sea tan concentrada. Pasamos el contenido por el chino. Serviremos el plato cortando la carne en lonchas no muy gruesas y con la salsa por encima.

La pechuga de pollo suele ser la gran protagonista de muchos tipos de dietas, sobre todo por su aporte de proteínas con apenas grasa. Pero hay que reconocer que puede ser aburrida y muy sosa si no se prepara bien o jugamos con ella, aprovechando su versatilidad. Hoy comparto una forma de cocinar pechuga de pollo jugosa al horno que es perfecta para aprovechar en todo tipo de platos que nos apetezcan.

Para que esta pieza de ave nos quede bien jugosita por dentro, con una textura muy agradable y sabrosa, solo hay que seguir un paso previo muy sencillo: dejarla en una salmuera simple al menos 30 minutos. Después añadiremos nuestra mezcla favorita de especias y el horno hará el resto del trabajo. Más fácil imposible.

2 pechugas de pollo enteras

Abundante agua fría

2 cucharaditas de sal fina

Unas 3-4 cucharadas de especias al gusto (pimentón, comino, cúrcuma, pimienta, ajo granulado, tomillo, romero, ras el hanout, cayena, mezcla de curry, etc),

2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra

1 chorrito de vino blanco o zumo de limón.

Retirar los posibles excesos de grasa de las pechugas y secar con papel de cocina. Colocar una fuente amplia llena de agua y disolver la sal. Añadir las pechugas procurando que queden completamente cubiertas. Llevar a la nevera como mínimo 30 minutos, mejor una o dos horas.

Precalentar el horno a 190ºC. Enjuagar las pechugas con agua fría y secar con papel de cocina. Cubrir el fondo de una fuente apta para horno con el vino blanco, zumo de limón o una mezcla de ambos. Disponer el pollo y masajear con el aceite de oliva. Cubrir bien por ambos lados con las especias.

Hornear durante unos 20 minutos, dependiendo del tamaño. Dar la vuelta a mitad del tiempo para que se horneen de forma uniforme. Servir tal cual o cortar en filetes templados o fríos.

Como comentaba al principio, esta pechuga de pollo jugosa al horno con especias se puede tomar tal cual, recién salida del horno, con la guarnición que más nos guste, o usarla para otras recetas. Cortada en filetes o tiras es estupenda para añadir a ensaladas o preparar bocadillos, sándwiches, tacos o tostas. Se pueden preparar varias unidades al mismo tiempo y guardarlas en un recipiente hermético en la nevera durante unos tres o cuatro días, para solucionarnos rápidamente una cena o almuerzo sin complicaciones.

200 g de lomos de merluza limpia

2 rodajas de piña natural

1 limón, 1 lima

1/4 cucharadita de vinagre de arroz o manzana

1/2 cucharadita de pimentón dulce

1/4 cucharadita de pimentón picante

1/4 cucharadita de comino, pimienta negra, perejil fresco, cilantro freso, un poco de maizena (opcional)

sal, aceite de oliva virgen extra.

La merluza es uno de los pescados que no suelen faltar en los menús de casa cada semana. Versátil, sano y delicioso, el resto del año me gusta prepararlo en salsa o guisos, pero con el calor apetecen recetas más frescas, como estas brochetas de merluza con piña.

A la hora de combinar la fruta en platos salados la piña es una de mis favoritas, por su carne firme, por ser muy digestiva y porque se realza su sabor al cocinarse. Las brochetas se pueden cocinar a la plancha, a la parrilla o incluso al grill en una barbacoa, si tenemos la suerte de disponer de una buena terraza.

Podemos servir las brochetas de merluza con piña acompañadas de una guarnición de arroz, patatas asadas o cocidas, verduras a la plancha o buena ensalada. Es un plato nutritivo pero ligero que podemos preparar tanto a la hora del almuerzo como en la cena. fuente: vitonica.

Cortar la merluza en tacos de tamaño medio y disponer en un cuenco. Mezclar 1 cucharada de aceite de oliva con el zumo de la mitad del limón, la mitad de la lima, el vinagre, el pimetón dulce, el comino, una pizca de sal, pimienta negra y un puñado de perejil y cilantro frescos. Tapar y dejar marinar como mínimo 30 minutos en la nevera.

Cortar la piña, retirando el centro duro y la corteza. Cortar en cubos no demasiado pequeños y dar un golpe de pimienta negra y pimentón picante. Escurrir el pescado y secar ligeramente con papel de cocina. Si queremos evitar que se desmonten las piezas de pescado al cocinarlo, podemos pasar la merluza ligeramente por maizena.

Formar las brochetas alternando piezas de pescado y de piña. Calentar un poco de aceite en una plancha o parrilla y cocinar las brochetas por ambos lados hasta que el pescado esté en su punto y la piña ligeramente dorada. Aliñar con un poco de zumo de lima y limón y pimienta negra al gusto.

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