Lo que mejor define la relación entre la juventud  la moda es el principal apego por su propuesta. Y es que hasta el acto sacramental de tomar las medidas, para crear una buena camisa, la tiene Irma Contreras, quien guarda el legado del buen gusto que dejaron en “divino tempori” Jil Sander, Calvin Klein o el belga Raf Simons. Esta venezolana no se conformó con la referencia, pues en cada una de sus creaciones nunca se verá una prenda fetiche, pero sí con estética u muchas donde vaya implícito todo lo que diseña. El reciente desfile para su colección de Otoño, mostró aparente sencillez, estereotipos, y un mucho de moda sin género, que indican su camino a la gloria, pues no ha dejado de crecer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *