En los círculos de la Alta Sociedad madrileña aún se comenta la elegante boda que, en los primeros días del otoño ocurrió durante una brillante ceremonia religiosa que, con misa de velaciones se ha celebrado esta semana en el oratorio del Palacio de Liria, asiento de la Casa de Alba, para desposar a Sofia Palazuelo, y al Duque de Huéscar Fernando Fitz-James Stuart, nieto de la Duquesa Cayetana de Alba, e hijo del actual Duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo.

En la ceremonia religiosa el reverendo Padre Ángel formó parte de los oficiantes en la misa. Y el novio llegó escoltando a su madre Matilde Solís. De la familia de la contrayente destacaron Gregorio Marañón y la madre de la hoy duquesa de Huéscar, Sofía Barroso. La calle Serrano y los alrededores circunvecinos  de Palacio estaban atestados de gente, especialmente curiosos que quisieron ser espectadores, al menos del tránsito de las personalidades invitadas a la ceremonia y al almuerzo que siguió después, ofrecido en los jardines del Palacio de Liria, hermosos e históricos, pues allí mismo se unieron en matrimonio la Duquesa de Alba Doña Cayetana, con Luis Martínez de Irujo, el 12 de octubre de 1947. 

La hoy Duquesa de Huéscar, Sofia Palazuelo descolló por su elegancia y distinción, ataviada con un traje que acaparó todas las miradas de los asistentes, silueta en forma de A y escote en V. Completando su delicado estilismo con un elegante tocado diseñado por Teresa Briz, elaborado con plumas rodeando un pulido moño de bailarina, sobresaliendo el tocado y las joyas que complementaban el atuendo nupcial. Punto focal, fue su gran capa que en lugar de la cola tradicional daba una suave caída.

Los Alba, aferrados a sus tradiciones, ofrecieron una recepción que, dejó una estela de gratos recuerdos. Los jardines del Palacio, rememoran los del Palacio de Versalles, y han sido escenario de bodas tan importantes de la familia de Alba, como la del padre del contrayente el Duque de Alba Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo y de su hermano Jacobo.

El Duque de Huéscar y su esposa,  estuvieron recibiendo los parabienes de una nutrida representación de “le tout” Madrid, ocasión propicia para que las damas lucieran con garbo tocados, y atuendos  que llamaron la atención, como el rojo que vistió a la Duquesa de Montoro Eugenia de Martínez Irujo de Rebollo, tía del novio  y el de su hija Cayetana Rivera Martínez de Irujo.

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