El Bitcoin se está convirtiendo en una tendencia cada vez más importante en el mundo pero

¡ATENCIÓN! puede tratarse de un negocio muy riesgoso, no como cualquier acción bursátil de la bolsa de valores de Nueva York, sino algo mucho riesgoso que éstas. Lo cierto es que la venta de los Bitcoins, (que vienen siendo una especie de acción bursátil, sin respaldo físico, bajo la forma virtual de un archivo encriptado, de cuyo valor responde un emisor que recibe los dólares en su cuenta, contra la emisión de este medio de pago electrónico) se me parece mucho a un esquema Ponzi, en honor a Charles Ponzi, que llevó a cabo a principios de siglo XX en Francia una estafa con características muy similares a esto de los Bitcoin. ¿Se acuerdan de la famosa pirámide?
Es un medio riesgoso porque dependes de la buena voluntad e iguales oficios gente totalmente desconocida. En primer lugar quienes los emiten deben garantizar el respaldo de valor con sus activos y dependiendo de cómo estos manejen esos activos también se verán las correspondientes repercusiones sobre el valor nominal del Botcoin en un momento determinado.
Por otra parte, un sistema que garantice la equivalencia entre los medios de pagos nominales y virtuales debe estar protegido en forma inexpugnable para que terceros no violen esa equivalencia, lo cual sabemos hoy que no es imposible dada la virtuosa curva de aprendizaje de los Hackers, quienes cada vez construyen algoritmos de penetración mas sofisticados para la penetración exitosa de las estructuras criptográficas más avanzadas del planeta, como por ejemplo pudieran serlo las bases de datos del pentágono y/o la CIA.
Asi mismo, para que una inversión de este tipo sea menos riesgosa, los emisores de Bitcoin deberían estar obligados a ofrecer una vitrina prístina de sus operaciones, lo cual, tarde o temprano, será requerido por los gobiernos de los países desde donde emanan este tipo de propuestas de inversión. Vale la pena señalar, que el día que esto suceda y que no tarda en llegar, es previsible un desplome del valor del Bitcoin.
Desde que salió al mercado en el 2009, valor del Bitcoin ha crecido como espuma y eso es, a mi juicio, muy peligroso, porque de igual forma como se aprecia la moneda virtual, también puede ver esfumarse su valor en lo que se pestañea mientras lleva a la bancarrota a los incautos.
Lo cierto es que ya está penetrando el mercado hasta ser percibida como el último grito de la moda entre los Brokers y, precisamente por esta razón es necesario ser muy cautos. Es decir, quien está en el medio yuppie y pretende sacar alguna ganancia con esta modalidad de inversión, lo hará de acuerdo al nivel de aversión que tenga hacia el riesgo en función de la información que maneje sobre el futuro inmediato del Bitcoin
Adicionalmente, hay otros aspectos que tienen que considerarse también y que tienen que ver con la forma cómo se engrana el Bitcoin con la economía real. Es decir con la economìa de la producción de bienes, de los obreros y empleados que trabajan, de aquello que consumen dados sus respectivos niveles de ingresos.
Uno de los problemas más grandes del capitalismo es cómo se ha venido divorciando cada vez más la economía real de la nominal (cotización del dólar, acciones, opciones de venta, etc). La economía nominal crece mucho más aceleradamente de lo que lo hace la economía real, sucediendo que de tanto en tanto tengan que ajustarse de nuevo la una a la otra, que es cuando vemos los grandes “crash” de las bolsas del mundo.

Particularmente pienso que el Bitcoin incrementara la volatilidad a futuro de los mercados bursátiles y por lo tanto, con ello, también se incrementan los riesgos de inversión, es decir, los riesgos de incurrir en pérdidas al invertir en este valores virtuales.
También hay que considerar, cómo afecta este instrumento a la política monetaria de la Reserva Federal y de las instituciones financieras de los países que albergan este tipo de casas de valores virtuales, que tiene vigilar muy de cerca cuánto dinero hay en la calle para pagar los bienes y servicios que se producen por unidad de tiempo para poder controlar eficientemente la inflación.
Creo que este instrumento aumenta el valor del multiplicador monetario, que es una medida de la velocidad de circulación de la moneda y que es imprescindible regular si se quiere mantener niveles bajos de inflación.
El gobierno venezolano lanzó al ruedo hace un par de días una moneda encriptada llamada por el Presidente Maduro “Petro” para resolver su bloqueo económico, pero eso no le será posible salvo que se pongan de acuerdo a puerta cerrada con los chinos y/o los rusos para realizar transacciones de esta naturaleza a cambio de petróleo por dinero fresco para evadir el bloqueo financiero y para que un acuerdo de estos sea posible, El gobierno venezolano por primera vez estará obligado en muchos años a quietar el velo de opacidad que ha mantenido durante diecisiete años sobre la industria petrolera venezolana.
En fin, toda esta turbulencia en torno al tema de las monedas encriptadas, podría ponerle punto fiscal al relativo libertinaje que impera en la emisión de este tipo de valores trascendiendo los confines del denominado ”eje del mal” entre los cuales se califica a los gobiernos de Korea del Norte, Persia, Venezuela, etc. Es decir, que de acuerdo al departamento de Estado del gobierno de los Estados Unidos, el Petro y por consiguiente el Bitcoin, por analogía, estos pudieran ser percibidos como sistemas forajidos y como consecuencia de ello se le de persecución física a las transacciones en las que subyacen estas modalidades de pago contra el movimiento real de mercancía a través de los océanos del mundo para lo cual haga falta movilizar a la armada norteamericana para impedir la salida de, por ejemplo, nuestro petróleo de las costas venezolanas. En otras palabras: Un bloqueo naval del país.

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