Nada humano  le es ajeno  a GENTÍO y es  por ello que esa pasión  que concentra el ego de una gran parte de los mortales, se ve plasmada en cada uno de sus gestos, en lo que hacen y a donde van.

Esa es una regla que deja a todos con el gesto de cierta envidia. Por sus autos, los conoceréis. Por sus correrías, viajes, y desvaríos, también. Pero muchos también sufren y llevan clavados muchos cuchillos entre pecho y espalda.

Descubrirlos no es nada fácil, pero he aquí a muchos en el papel satinado, que es siempre donde la mayoría los ve de cerca y sabe sus penurias…

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